CURVY: LA COMEDIA COMO ANTÍDOTO CONTRA LA GORDOFOBIA

Hablemos de las etiquetas y, más concretamente, de las etiquetas sociales. Qué necesarias son y, al mismo tiempo, cuánto daño hacen. Me explico:

Son necesarias para comprender la realidad que nos rodea y ubicarnos dentro de ella. Esto es inherente al ser humano y no hay de nada de malo en ello. El problema surge con los estereotipos y prejuicios que se construyen alrededor de esas etiquetas. Estos prejuicios influyen en las emociones y refuerzan un orden social que puede provocar conflictos, rechazo y exclusión.

 

 

Un buen ejemplo de ello es la etiqueta ‘gordo’, que tiene una clara connotación negativa y se agudiza aún más en su versión femenina. La gordofobia es una realidad social y queda patente  en la manera en que se invisibiliza a las personas gordas – en las pantallas, en las pasarelas y en las tiendas de ropa – Si ser mujer ya era difícil en este mundo de hombres, si encima eres gorda…  agárrate que vienen curvas, y nunca mejor dicho.

 

 

Pero entonces llegó la etiqueta “antídoto” dispuesta a acabar con esta lacra: ‘Curvy’, un término que nació con el objetivo de visibilizar de forma positiva a las mujeres con cuerpos que se salen de lo estándar y lo normativo. Un término que a su vez ha generado una gran polémica, ya que muchas mujeres creen que perpetúa el estigma de la palabra ‘gorda’, en lugar de normalizarla.

Así lo ve en cierto modo Eva Cabezas, una cómica que lleva casi diez años en el mundo de la risa – que ya tiene mérito – y actualmente está de gira con su propio show de Stand-up Comedy al que ha bautizado con esta etiqueta antídoto de la que hablamos: Curvy. La comedia.

 

 

Se trata de un monólogo en el que cuenta su realidad como mujer gorda que siente que la sociedad o no la ve o le mira mal por invadir los espacios públicos – como le ocurre cada vez que va en el metro o cuando va al Calzedonia y pregunta por un bikini-.

También habla del problema que tiene con la ropa y el calzado – para comprarse unos tacones de la 44, que es el pie que gasta, tiene que ir a las tiendas de fetichismo para hombres- o de su infancia siendo la más grande de la clase, la alta de las amigas, la simpática y… guapa de cara – esto es lo que peor lleva de todo -.

 

 

Eva comparte con el público todas estas anécdotas de su día a día y muchas más para explicar la presión estética y discriminación a la que se ven sometidas las mujeres que como ella se salen de la talla estándar. Y utiliza el humor para reivindicarlo, darle la vuelta a la tortilla y conseguir la aceptación positiva de la diversidad de tallas y cuerpos. Porque como bien dice Eva, ser gorda es diferenciador, como ser delgado, pelirrojo o con gafas. La connotación negativa está en las cabezas. Por eso el término ‘Curvy’ no es el antídoto para la gordofobia, sino la prueba de que nos sigue dando miedo utilizar la palabra ‘gorda’ y si la utilizamos es con carácter ofensivo. Eso es lo que hay que cambiar. Y aquí está Eva para aportar su granito de arena y eliminar todas esas connotaciones negativas hablando y riéndose de ello con normalidad y sin complejos.

Así que si queréis pasar una hora y media de cachondeo y además descubrir a las verdaderas creadoras de la canción It’s raining men – que nada tienen que ver con Gary Halliwell ni ninguna mujer blanquita y delgadita que se le parezca- tenéis que ir a ver a Eva Cabezas. Os abrirá los ojos y el esfínter –de la risa que os va a dar -.

 

 

Lo que queda de año estará actuando en Barcelona y en 2019 tiene previsto volver a Madrid, así que estad atentos a sus redes sociales.

 

 

Diseñadora gráfica y culo inquieto de corazón. Cosas que necesito en mi vida: probar y aprender cosas nuevas, la música, mi piano, bailar, meditar, comer y subirme encima de una tabla de vez en cuando, ya sea mar, nieve o asfalto.

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