GATA CATTANA: HEROÍNA FEMINISTA Y POETISA CON MAYÚSCULA

Falleció repentina e inesperadamente la primavera pasada a los 26 años, justo cuando empezaba a sonar su nombre y a escucharse su música. Justo cuando empezaba a florecer.  Ana Isabel García, más conocida como Gata Cattana, se coló en la esfera del rap español para convertirse en uno de los talentos con mayor proyección y, dicho por ella, “rebelarse contra la mezquindad del hombre y la injusticia”.

 

gata cattana

 

A los 14 años descubrió el rap, un mundo que combinaba sus dos pasiones: la música y la poesía. Un género que le absorbió por la dureza y lo políticamente incorrecto de su contenido y que marcó la manera en la que quería presentarse al mundo y expresarse.

Ella se definía como “rapera de noche, poetisa de día y politóloga a ratos”, facetas que se unificaban en forma de canciones reivindicativas y sinceras, pero también innovadoras. Innovadoras en cuanto a la música, las letras y las temáticas con unas producciones cuidadas y ritmos más actuales e incluso experimentales. Por otro lado, aunque las letras son directas y críticas Gata Cattana mantenía un tono poético porque no quería “darlo masticado”.

 

gata cattana

 

A través de su música intentaba huir de los clichés propios dentro del rap como son el machismo, la marginalidad y el sectarismo. Denunciaba el hermetismo y el purismo del sector, como si solo pudiera ser conocido por unos pocos, sin salir de los barrios y siempre con las mismas temáticas. Para ella era necesario dar su visión para romper con todos esos clichés y avanzar. Se consideraba feminista y tenía muy claro que cualquier mujer debe llevarse el feminismo a su terreno y ella como rapera así lo hacía – su canción ‘Lisístrata’ es buen ejemplo de ello – . Y es que el rap es solo una muestra más del machismo que encontramos en la sociedad.

gata cattana

 

Entre sus referentes musicales había una lista de “mujeres poderosas”, como ella las llamaba, y que le servían de inspiración y de ejemplo: desde Nina Simone, Aretha Franklin, Lauryn Hill y Amy Winehouse a otras más actuales como Kaki Uchis o Princess Nokia.

Pero dejemos de hablar en pasado porque aunque ella se fue su música se mantiene muy presente, y es que antes de su fallecimiento dejó grabadas trece canciones que finalmente han visto la luz en forma de álbum gracias a su familia y amigos que recaudaron el dinero para financiarlo. Un álbum que Gata Cattana tituló ‘Banzai’ – grito de honor que utilizaban los samurais antes de ir a la batalla y también para suicidarse después de haberla perdido-. Es una metáfora que define ese antes y después, con todo el esfuerzo que supuso para ella hacer el álbum dejando en él toda su esencia y sintiéndose liberada y satisfecha.

 

 

Para Ana, Gata Cattana era su alter ego soñado desde pequeña, un personaje de ficción con una faceta más guerrera y directa. Pero como ella misma decía, a base de querer ser ese personaje y de escribir en su nombre, finalmente el personaje se había comido a la autora, a Ana, la humana con debilidades, para ser poseída por Gata Cattana, la heroína invencible.

Ana se fue, pero Gata Cattana es eterna.

 

gata cattana

 

Diseñadora gráfica y culo inquieto de corazón. Cosas que necesito en mi vida: probar y aprender cosas nuevas, la música, mi piano, bailar, meditar, comer y subirme encima de una tabla de vez en cuando, ya sea mar, nieve o asfalto.

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